La modernización del espacio de dominios mexicanos comenzó en 2009, cuando NIC México (con el respaldo del ITESM) abrió el registro directo a segundo nivel bajo .mx. Desde entonces, más de 410.000 nombres se han registrado bajo esta extensión, lo que representa el 29,4% de los 1,4 millones de dominios mexicanos activos. Estas cifras reflejan una tendencia clara hacia direcciones web más cortas y fáciles de comunicar.
La diferencia frente al .com.mx es de brevedad e imagen: tunombre.mx en lugar de tunombre.com.mx. Menos caracteres significan URLs más limpias en redes sociales, materiales impresos y comunicaciones comerciales, donde cada carácter cuenta. En cuanto a posicionamiento, los buscadores tratan ambas extensiones como indicadores equivalentes de relevancia local en México, por lo que elegir .mx no supone ninguna desventaja en resultados de búsqueda. La diferencia real está en la percepción: un .mx proyecta un perfil más actual y directo.
Cualquier persona o empresa puede registrar un .mx, independientemente de su país de origen y sin necesidad de aportar documentación. La activación es inmediata y el compromiso mínimo es de un año. Para startups, marcas digitales o proyectos internacionales que quieran consolidar su presencia en el mercado mexicano con una identidad breve y profesional, el .mx ofrece reconocimiento local con una imagen contemporánea.























